Grandes extensiones de la selva tropical en el humedal de Pantanal, en Brasil, están
en llamas. La región lleva demasiado tiempo sufriendo una sequía extrema. Los esfuerzos de los bomberos por controlar los incendios parecen casi desesperados. El motivo son las medidas de austeridad del Gobierno de Bolsonaro. El programa Weltspiegel de la ARD muestra la dramática situación sobre el terreno.
No sólo la extinción rápida y eficaz de los incendios es importante para la conservación de la selva tropical. Las zonas incendiadas deben reforestarse y no deben transferirse a la propiedad privada para el cultivo de aceite de palma o soja. Las actuaciones de la política actual de Brasil hasta ahora plantean dudas sobre si los esfuerzos para proteger el medio ambiente y promover la sostenibilidad en la región están recibiendo el apoyo adecuado a nivel local.

