Las encimeras de granito, mármol o pizarra pueden dar a la cocina un aspecto sofisticado. Al mismo tiempo, debe tener en cuenta que las encimeras de piedra maciza suelen tener un efecto muy dominante, sobre todo en cocinas pequeñas, y el granito con dibujos pequeños puede alterar rápidamente el aspecto general de la cocina.
La piedra, y el granito en particular, es muy resistente al calor, la humedad y los arañazos. Sin embargo, la pizarra es la excepción: no es resistente a los arañazos y a veces se desprenden pequeños trozos. También hay que tener en cuenta que la superficie de la pizarra no es uniformemente lisa.
La piedra sólo debe protegerse contra los líquidos, el aceite y, sobre todo, los ácidos -de la fruta, por ejemplo-: las manchas de agua, aceite y ácido se forman rápidamente y no son fáciles de eliminar porque la piedra natural absorbe los líquidos. Por ello, la losa de piedra debe mantenerse con soluciones especiales de impregnación.