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Origen |
Asia en particular |
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Densidad bruta |
N.A. (significativamente más alto en materiales de bambú procesados y prensados) |
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Clase de durabilidad |
1–3 (dependiendo del procesamiento) |
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Contracción diferencial radial |
n.d. |
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Contracción tangencial diferencial |
n.d. |
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Color de la madera |
amarillo claro (en material natural) |
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Estructura de madera |
de poro grueso |
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Utilización |
entre otros, tarimas de terraza, parqué, muebles, utensilios de cocina, materiales de madera |
Origen e información botánica
El bambú proviene principalmente de Asia y, botánicamente, no se considera una madera clásica, sino una gramínea (Poaceae). A pesar de esta clasificación, posee una resistencia notable y crece extraordinariamente rápido: muchas especies alcanzan alturas enormes en pocos meses y están listas para la cosecha en tan solo tres a cinco años. Esto convierte al bambú en una de las fuentes de materia prima más eficientes y sostenibles del mundo. La especie Phyllostachys se utiliza con বিশেষ frecuencia, cuyos tallos estables son ideales para la fabricación de productos de bambú de alta calidad y están muy extendidos internacionalmente, pero también tienen riesgos.
Una madera inusual: la hierba se convierte en material
Aunque el bambú es botánicamente una hierba, los modernos procesos técnicos pueden transformarlo en un material muy resistente, similar a la madera. Para ello, los tallos se cortan, se alisan, se secan y, a continuación, se encolan a alta presión para formar tableros o tablones. Esta técnica permite densificar la estructura natural y lograr propiedades como alta dureza, estabilidad dimensional y densidad. Dependiendo de la variante de fabricación, se crean calidades muy diferentes, desde finos materiales para muebles hasta revestimientos de terraza macizos. Esto abre al bambú numerosas posibilidades de aplicación que van mucho más allá de su forma natural.
Particularidades en color, estructura y propiedades
El color del bambú en estado fresco varía desde el amarillo claro hasta tonos verdosos o grises. Son característicos los haces vasculares visibles, que aparecen como finos puntos o rayas en el material. Dado que el bambú no desarrolla un crecimiento secundario en grosor, carece de elementos típicos de la madera como los anillos de crecimiento o los radios leñosos. Sin embargo, al prensar y encolar, se crea posteriormente un material homogéneo de estructura fina que recuerda visualmente a las maderas duras de alta calidad. Mientras que el bambú natural apenas es duradero en exteriores, las variantes refinadas industrialmente alcanzan una alta estabilidad dimensional y son adecuadas para aplicaciones de larga duración.
Una mirada crítica al bambú encolado
Los tableros de bambú encolados necesitan adhesivos y resinas que, sobre todo en los productos baratos, pueden contener aditivos como urea-formaldehído. Estas sustancias siguen liberando COV y pueden contaminar el aire interior. La ventaja ecológica del bambú también se relativiza si el cultivo, el procesamiento o los productos químicos utilizados no son sostenibles ni transparentes.
Dependiendo de la calidad de los adhesivos y del procesamiento, la calidad del material también puede variar. Algunos productos de bambú encolados son más sensibles a la humedad, lo que puede provocar hinchazón, contracción o deformación y afectar a la estabilidad a largo plazo.
Fuentes: Holz vom Fach, Betterwood
